La metamorfosis, La condena y El fogonero – Franz Kafka

Autor: Franz Kafka 
Editorial: Crónica 100x100 
Contratapa: “El relato de Kafka La condena [y lo mismo se puede decir de La metamorfosis y El fogonero, aquí incluidos] se puede entender desde un punto de vista biográfico como el conflicto entre Franz y Herman Kafka, desde el punto de vista psicológico como la visión edipal de un castigo, desde el punto de vista teológico como la rebelión de la religión cuyo centro es el hijo contra la religión cuyo centro es el padre, desde el punto de vista histórico como la lucha de dos épocas, desde el punto de vista sociológico como el conflicto entre la vida activa y la negación ascética, desde el punto de vista filosófico como la lucha entre dos principios: burguesía-existencia del artista, espíritu-vida, y ello sin que las interpretaciones se excluyan unas de otras, porque el modelo de rebelión y castigo es común a todas ellas.” (Binder). 


Dentro de este pequeño librito encontramos tres cuentos; voy a ir por partes.


Primer título: La metamorfosis 
“Al despertarse Gregor Samsa una mañana, […] se encontró en su cama transformado en un monstruoso insecto.” 
Franz Kafka, La metamorfosis. Primera parte, página 13. 

Así comienza este primer cuento, ni más ni menos. Gregor, un viajante de comercio, amaneció convertido en bicho, representando una completa aberración; una complicación que afecta a toda la familia, produciéndole asombro y asco a todos -a excepción quizá de la hermana-, además de una vía inevitable hacia un futuro sin dinero, puesto que Gregor era quien trabajaba para llenar los platos de comida.
Opinión personal
 Me gustó mucho la idea principal, el hecho de comenzar con la trama de una forma cruda y con determinación, pero sinceramente me aburrió bastante y el final no era lo que esperaba. Pude reflexionar o hacer algunos análisis sobre las metáforas y lo que me querría decir… pero nada, esperaba otra cosa por ser un título y un autor tan importantes.

Segundo título: La condena
Georg Bendemann, un joven comerciante, escribe una carta a su amigo que está en el extranjero y, puesto que éste no tiene mucho éxito con su vida, decide limitarse a narrar las cosas cotidianas, insignificantes, y no lo bien que le va con el negocio ni que planeaba casarse. La relación con su padre, por otro lado, es un caso diferente, ya que siquiera le cree la posibilidad de tener un amigo en San Petersburgo.
Opinión personal
Este relato me gustó mucho, la forma en la que se desarrollaba y progresaba me atrapaba completamente. Y el final es espectacular y bastante inesperado.
Me gustaría destacar además algunas cosas del prólogo escrito por Martín Cugajo, en cuanto al análisis de esta breve obra:
“El amigo es el nexo de unión entre el padre y el hijo, es su máximo aspecto común. Sentado a solas, junto a la ventana, Georg hurga con placer en ese elemento común, cree tener dentro de sí a su padre y, si exceptuamos una superficial reflexión triste, todo le resulta pacífico. […] Todo lo común se alza en torno al padre; Georg sólo lo siente como algo extraño, algo que se ha independizado, expuesto a revoluciones rusas y nunca bastante protegido por él. Y la condena que le impide por completo el acceso al padre influye tanto en él porque ya no tiene nada más que esa mirada para el padre. Georg tiene tantas letras como Franz. En el apellido Bendemann, mann (varón) sólo es un refuerzo de Bende… En cuanto a Bende, tiene el mismo número de letras que Kafka, y la vocal e se repite en los mismos lugares que la vocal a de Kafka…” 
La Metamorfosis. Transforma la realidad en ficción. Página 6. 


Tercer título: El fogonero, un fragmento. 
“A Karl Rossmann, un joven de dieciséis años, le enviaron sus pobres padres a América porque una criada le había seducido y había tenido un hijo con él.” 
Franz Kafka, El Fogonero: un fragmento. Página 115. 

Así comienza el relato, y con el muchacho en un barco recién llegado al puerto. Sin embargo, antes de bajar, descubrió que había olvidado su paraguas dentro y le confió el cuidado de la maleta a un pasajero ‘conocido’ para ir en su búsqueda.
De esta forma se encuentra con el fogonero del barco, con quien mantiene una entretenida charla acerca de los malos tratos que recibía éste en su trabajo. Karl, en un intento de ayudar, le aconsejó hablar con el capitán; aunque una vez en la oficina del mismo se desencadenan una serie de hechos increíbles para nuestros personajes, ¿Quién iba a pensar que Karl se encontraría allí a un familiar que al fin y al cabo le resultó más extraño que el propio fogonero?
Opinión personal
Otra vez el relato comienza con una oración fuerte y determinante para la vida del protagonista. Este relato también me encantó, y me conmovió mucho la relación entre el joven y el fogonero.
Lo único que quiero aclarar es que El Fogonero es el primer capítulo de la novela El desaparecido de Franz Kafka, que Max Brod publica como obra póstuma con el título de América.

Eso fue todo por hoy, espero les hayan gustado las breves reseñas y tengan un tiempito para decirme qué les pareció. Los días siguientes probablemente no publicaré porque estaré ocupada estudiando y contestando comentarios, devolviendo las visitas, haciendo algún tour por sus blogs, conociendo nuevos, y actualizando la iniciativa. ¡Gracias por leer!