La Saga de los Confines: Los días del fuego

Título: La Saga de los Confines, Los días del fuego.
Libro III
Autora: Liliana Bodoc.
Páginas: 519
Editorial: norma.
Atención
Esta es la tercera parte de La Saga de los Confines, si no leyeron la primera y la segunda no aconsejo continuar con la lectura de la reseña porque contendrá algunos spoilers, puesto que se dan por sabidos los hechos de Los Días del Venado y Los Días de la Sombra.
Contratapa: La más grande y terrible guerra contra el Odio Eterno que se haya librado jamás está por concluir. Las Tierras Fértiles preparan a sus mejores hijos para enfrentarla. Mientras tanto, en las Tierras Antiguas la resistencia se organiza evitando los zapatos de Misáianes, quien todo lo ve desde la impiadosa inquietud de su monte.
La diáfana y profunda belleza de Los días del Venado y Los días de la Sombra se multiplica en este último volumen de La Saga de los Confines, al servicio de la fantasía y de la aventura para conmover y sobresaltar a los lectores, como nunca, como siempre, en cada página.
Liliana Bodoc reafirma, nuevamente, su poética destreza narrativa, el inigualable alcance de su universo fantástico. Valiente en su imaginación, atravesada por su consideración ética de la vida y la naturaleza, Los días del Fuego es una novela llena de magia y misterio, destinada a perdurar en la memoria y en los corazones.
Traducida a varios idiomas, admirada por Ursula K. Le Guin, Bodoc ha sido consagrada por la crítica y el público como una de las voces más originales de la literatura del nuevo siglo.


 ¿Cómo comenzar esta reseña si todavía estoy helada? Sinceramente me quedé impactada con muchas partes de este libro, con cosas totalmente inesperadas que me llenaban de emoción y felicidad, y otras que me trajeron angustia y tristeza. Nunca experimenté algo así con una lectura desde El Señor de los Anillos, y consecuentemente esta autora se me hizo imprescindible de ahora en más en mi biblioteca. ¿Quieren saber más de ella? Acá está la biografía.

Comencemos por decir que ya no nos importa mucho que la historia se relacione con la Conquista de América, ya estamos adentrados en la narración y sólo nos vamos a preocupar por las Tierras Fértiles y los Rebeldes de las Tierras Antiguas. Volvemos a leer a Cucub y a Kuy-Kuyen y su hermana Wilkilén, más los tantos hijos de los primeros dos; nos encontramos a Kupuka, Welenkín, el Padrecito del Paso y Tres Rostros, el Brujo Halcón, a Thungür -el hijo guerrero de Dulkalcellin y comandante del Ejército del Venado-, y otros personajes con los que me encariñé tanto.

Todo comienza con Molitzmós adueñándose del País del Sol, quien pasaría a comprometerse con Acila, sin intuir lo que la mujer tramaba. Conocida también como Lengua Demorada, incitó al Señor del Sol a reclamar el mando y tomar el puesto del nuevo emisario del mismo Misáianes, controlando así -o al menos en parte- a los sideresios que se habían apoderado de una forma cruel y despiadada del País del Sol y de la pureza y la inocencia del Templo de las Vírgenes.

Sin embargo, una doncella logra escapar de allí, Nanahuatli, la que se había enamorado profundamente de Thungür durante la estadía de éste allí, y la que comenzó un camino interminable en su búsqueda.
[...] Misáianes soñaba el mundo como un paisaje puesto de rodillas. ¿Quién podría obsequiarle ese sueño? ¿Quién recorrería la senda de sus uñas para ofrendarle el corazón del Venado? Ni siquiera Drimus, el Doctrinador, lo había conseguido. Molitzmós dio su respuesta:
–Drimus comprendió los designios del Amo en su extensión y hondura. En cambio no logró comprender el alma de este continente. Ignoró el dolor de los Pastores, [...]. Se burló del Brujo en harapos, pero Kupuka continúa despierto y fraguando magias. Caminó en nombre del Odio Eterno sin saber que el amor pisaba sus huellas con sandalias rotas.
Cita 1: Liliana Bodoc. La Saga de los Confines III: Los días del fuego. Parte 1: El quinto puente. Página 46.

Debo admitir que esta es una historia de amor de dos personas que prácticamente se desconocen pero se aman, y que el poco tiempo que tuvieron juntos bastó para que ella atravesase el mundo con ansias de toparse con el Ejército de su amado.

Otra de las relaciones más bellas es la de Wilkilén con la anciana sombra, la Muerte, la que desobedeció y engendró de su saliva a Misáianes, la aberración que sólo ambicionaba poder y destrucción. 
"Y el Increado se hizo dominador de una vastedad de criaturas. Seres de todas las especies le rinden vasallaje porque Misáianes, hijo de la Muerte, habla parecido a la verdad".
Cita 2: Liliana Bodoc. La Saga de los Confines III: Los días del fuego. Parte 1: Lo que vio la luna. Página 53.

La inocente, Wilkilén, protegió a la anciana sombra como si de una husihuilke se tratara, y la peinó, y le cantó, provocando sensaciones de duda en la Muerte, preguntándose si verdaderamente hacía bien en estar del lado de su hijo.
"Sí y no. Así son nuestras canciones... Las palabras no cambian, pero cambia el modo de ordenarlas. Nos gusta que sean así porque de ese modo nos acompañan cuando estamos tristes y también cuando estamos alegres, en los días sin sol y en las noches sin luna. Cuando volvemos y cuando partimos."
Cita 3: Liliana Bodoc. La Saga de los Confines III: Los días del fuego. Parte 1: Gente de Los Confines. Página 98.

En Los Días del Fuego continuaremos disfrutando de pasajes hermosos, de frases verdaderas, sobre todo por parte de la sabiduría de los brujos y la personalidad de los zitzahay. Hablamos de criaturas que son parte de la naturaleza, y no ajena a ella como los repugnantes sideresios, que se comunican hasta con la más pequeña semilla, que le dan importancia hasta a la última hoja.
[...] –Ésta es la virtud que no debemos perder –dijo el Brujo. Apoyó sus dos palmas en la tierra todavía húmeda del valle y continuó–: Sucede en el continente de Misáianes, sucede en el País del Sol... Las criaturas humanas construyen sostenes suntuosos para sentarse lejos de la tierra. ¿Sabrán ellos que queriendo elevarse están cayendo? Si el hombre teme sentarse sobre la tierra, algo malo le ha pasado a su alma. Hermanos husihuilkes, no olviden que es honra sentarse en la tierra. Sentarse en círculos sobre la tierra, sentarse en círculos con un fuego ardiendo justo en el centro. ¿Quién cambiaría eso por una grotesca armazón donde el hombre deshace su postura? Sentarse en la tierra es la serena felicidad, el único bien que debemos anhelar. 
Cita 4: Liliana Bodoc. La Saga de los Confines III: Los días del fuego. Parte 2: Látigo de las cosas vivientes. Página 261.

En este último libro sufriremos pérdidas y desgracias, porque la flota de Misáianes estaba cerca, pero en Los Confines todos iban a pelear con orgullo: los ancianos del pueblo y las mujeres, y los niños y también los ríos, los mutilados y también el bosque.

Hacía muchos años que la guerra había llegado a las Tierras Fértiles y el origen del mal se desarrollaba completamente en las Tierras Antiguas, a excepción de los que ya dijimos, y de otros que desde adentro planeaban una traición que podría ser útil.
La guerra "llegó como el roce de una uña que fue salida y fue entrada. 
El primero en partir por el camino que abrió la uña fue Dulkancellin. Detrás partieron las noches contadas alrededor de un fuego y un zapallo. Después se marcharon incontables guerreros sin los cuales el poder del Odio Eterno le hubiese ganado al viento. 
Y por el mismo roce entró la enfermedad de las manchas rojas, y la escasez de frutos y de caza... Por él penetraron las voces de Drimus, avanzó la Sombra, la jauría...Ahora, la guerra llegaba a Los Confines con barcos y fuego."
Cita 5: Liliana Bodoc. La Saga de los Confines III: Los días del fuego. Parte 3: El sur en guerra. Página 389.

Un libro perfecto, sin duda, que te hará experimentar todas las emociones posibles. En mí lo ha logrado, y he llorado hasta con angustia, pero también la forma en la que aman y adoran la naturaleza nos puede brindar una paz inimaginable.


¿Y a ustedes qué les pareció? ¿Leyeron la saga? ¿Les gustaría leerla? ¡Cuéntenme!

Hasta la próxima entrada, ¡Felices Fiestas!