Los días de la Sombra — Liliana Bodoc

Título: La Saga de los Confines II. Los días de la Sombra.
Autor: Liliana Bodoc.
Editorial: Norma.
Páginas: 396.
Atención: Esta es la segunda parte de La Saga de los Confines, si no leyeron la primera no aconsejo continuar con la lectura de la reseña porque contendrá algunos spoilers, puesto que se dan por sabidos los hechos de Los Días del Venado.
Contratapa: Cinco cosechas, cinco años del sol han transcurrido desde el triunfo de las Tierras Fértiles contra las fuerzas de Misáianes, el hijo de la Muerte. El continente aún no se recupera y una nueva flota -más numerosa y despiadada que la anterior- se aproxima. El ejército del Venado prepara la resistencia en medio de disputas y orgullos, celos y traiciones
Para oponerse a las fuerzas malignas que envía el hijo de la Muerte, sólo hay tres caminos: una flota partirá rumbo a las Tierras Antiguas, un pueblo iniciará el éxodo hacia el tiempo mágico y un ejército de guerreros se preparará para enfrentar la lucha. Las tropas de Misáianes están dispuestas a conquistar el continente. Al frente de éstas, una anciana camina, envuelta en un manto. Es la madre del Odio Eterno. La Muerte. La Sombra. Ella porta un mandato implacable. 
En esta segunda entrega de la trilogía, Liliana Bodoc logra superar las expectativas generadas con su novela anterior con grandes dosis de poesía, un soberbio manejo de la intriga y una contundente originalidad. Traducida a varios idiomas, admirada por Ursula K. Le Guin, Bodoc ha sido consagrada por la crítica y el público como una de las voces más originales de la literatura del nuevo siglo.
Como primera instancia, quiero decir que se trata de una lectura bastante fluida, y el hecho de que contenga nombres difíciles o términos a los que no estamos acostumbrados, no es algo que pueda complicarlo a uno a la hora de leer, pues a medida que avanzó la historia me fui familiarizando.

En lo personal, la forma de escribir de esta autora me gustó mucho, como todo lo que conlleva su narración, incluyendo las canciones, la cultura, las costumbres y las creencias que forman a los diferentes personajes, a los que directamente relaciono con la jerarquía de una tribu.

Por otra parte, le encuentro algunos detalles parecidos a El Señor de los Anillos -a sabiendas además de que la autora es admiradora de J. R. R. Tolkien- pero no contiene un vocabulario difícil de llevar, y, particularmente, me entretuvo buscar este tipo de relaciones; como por ejemplo, el ver reflejados en Kupuka (el brujo) y Cucub (el zitzahay) a Gandalf y Frodo, respectivamente, porque además de algunas actitudes, las descripciones físicas son muy similares.

Más allá de estas pequeñas menciones, y evitando soltar demasiada información para no arruinar la sensación de intriga, esta segunda parte me fascinó y en ningún punto decayó mi interés. Es una historia que continúa basándose en guerras inminentes y en el desafío de preservar la especie, uniéndose incluso entre pueblos que se consideraban rivales desde antaño con el único propósito de defender a los suyos y a sus tierras del enemigo que sólo busca la destrucción y el pleno dominio: Misáianes, el hijo de la Muerte. Sí, la muerte, temida por unos y bien recibida por otros. Aunque esta última forma de pensar se tornó dudosa, porque debido a los acontecimientos comenzaron a considerar que se trataba mas bien de un exterminio.

La muerte, la Anciana Sombra, que deberá decidir entre continuar a favor de su hijo o retornar a su verdadera esencia, a la que los brujos le enviaron a una inocente para realizar el trabajo de guiarla por el buen camino. Aunque Wilkilén, apenas una niña, no se daba cuenta de lo que estaba haciendo.
[...] 
—¿Vieja Kush no temía partir con la muerte?
—Nada de miedo le tenía —dijo Wilkilén—. Ni un poquito así de miedo. 
 
[...] 
—¿Puedes recordar lo que te dijo?
—Claro —asintió Wilkilén—. Me dijo de entender a la hermana muerte.
—¿Podrías, por favor, contármelo?
—¿Tú no entiendes a la muerte?
—A veces creo que no —respondió la anciana (La Muerte).
 
"Ven, Wilkilén, siéntate a mi lado —le había dicho Vieja Kush—. Voy a contarte de una que, a partir de esta noche, será mi hermana y compañera eterna. No te asustes cuando escuches su nombre; ni la culpes por hacer lo necesario. ¿Conoces a alguien a quien le agrade comer manzanas que pendan años y años de los árboles? Tampoco lo conozco yo. Y dime, ¿Cómo nacerían manzanas nuevas si las que ya cumplieron con lo suyo no dejaran sitio en las ramas? ¿Podríamos tú y yo ser viejas al mismo tiempo? ¿Quién le enseñaría a quién? La hermana muerte carga con una tarea que todos comprenden pero pocos perdonan. Sin ellas, los hombres no mirarían al cielo en las noches claras. Tampoco cantarían. Sin ella, no existirían ni el suspiro ni el deseo. Sin ella nadie en este mundo se ocuparía de ser feliz."
Cita: Liliana Bodoc. La Saga de los Confines II: Los días de la sombra. Parte 2: La anciana Sombra. Páginas 211 y 212.

Con esta cita, que es una parte que me encantó, me despido.
¿Han leído este libro o el anterior? ¿Qué les pareció? ¿Lo leerían? ¡Cuéntenme en los comentarios!