Marginalidad ecológica

Marginalidad ecológica

Tema: Marginalidad y ecología.

Autor: Tamara Ailén Fernández.

Fecha de presentación: Noviembre de 2014.


Introducción e hipótesis
El presente trabajo tratará sobre la relación entre la marginalidad y la ecología. Se establecerá cuál es el tipo de vínculo que poseen, cuáles son sus influencias, cómo es el impacto de una sobre la otra, y qué nexo tienen con respecto a la pobreza y otros factores relacionados. Este será el tema central que se desarrollará y en el que se enfocará específicamente esta monografía. Sin embargo, también se abordarán los diferentes tipos de conceptos, tanto de “marginalidad” como de “ecología”, y las variadas clasificaciones que contiene cada uno. Se mostrarán sus problemáticas y posibles soluciones para afrontarlas.
Las personas de las que se hablará, reconocidas como “marginadas”, influyen en el deterioro del medio ambiente; perjudicando a la vez su propio estilo de vida. Sin embargo, también podrían contribuir en su mejoría.
Nuestras ciudades son grandes consumidoras de energía y de diversos recursos naturales. Generan toneladas de residuos que aumentan año tras año. El nivel de desarrollo y el estilo de vida que tenga cada comunidad determinarán la cantidad y el tipo de residuos producidos y su disposición final.
Esta cantidad de residuos producida por todos nosotros debe ser tratada de una manera adecuada para que no contamine el aire, el agua y el medio que nos rodea ocasionando, entre otras cosas, daño a la salud.
Uno de los factores que daña la salud de los habitantes de las ciudades es la gran cantidad de basura que se va acumulando en terrenos no aptos. Los basurales a cielo abierto suelen ser uno de los focos infecciosos de muchas de las enfermedades que contraen a diario las miles de personas que habitan en sus inmediaciones. Las estadísticas indican que el 19% de las enfermedades provienen de causas ligadas al medio ambiente. En la mayoría de los casos, los afectados se contagian a través del contacto con animales domésticos o roedores infectados o por medio de la ingestión de alimentos en mal estado.
Muchos de los materiales que integran la basura podrían haber sido reutilizados, es decir, reciclados. Entre los más comunes podemos señalar los vidrios, el papel, los metales, los residuos orgánicos, que pueden utilizarse como sustancias fértiles del suelo.
Pero para poder realizar esto de forma eficiente es necesaria una clara conciencia en la población de las ventajas para el ambiente que representa la reutilización de estos elementos. Para ello es necesario implementar campañas de difusión en todos los ámbitos. Además, se debería entender que reciclar basura, es crear trabajo.
En el marco teórico que se mostrará a continuación se tratará de fundamentar la influencia de la marginalidad en la ecología, las consecuencias que trae el medio ambiente sobre los marginados y, además, se tratará de visualizar cuál es la situación más relevante.
Marco teórico
Conceptos
Marginal, marginalidad y marginación

Marginal es aquel o aquello perteneciente o relativo al margen (extremidad u orilla de una cosa). Lo marginal está al borde, es decir, no forma parte de lo central o de lo más importante. Un asunto marginal tiene una importancia secundaria o escasa. Dicho de un sujeto o de un grupo social, marginal es quien vive o actúa fuera de las normas sociales, ya sea por propia voluntad o por cuestiones de fuerza mayor.
El concepto de marginalidad se refiere a una teoría que señala la coexistencia de un segmento social tradicional junto con uno moderno, lo cual representa un obstáculo en la búsqueda del crecimiento a nivel personal y económico de manera independiente. Habla de las regiones que todavía no han incorporado los valores y las normas del ser humano moderno.
El centro de investigación y acción social “Desarrollo social para América Latina” distinguió cinco dimensiones del concepto marginalidad:
·         Dimensión ecológica. Los marginales tienden a vivir en viviendas localizadas en círculos de miseria, viviendas deterioradas dentro de la ciudad y vecindarios planificados de origen estatal o privado.
·         Dimensión sociosicológica. Los marginales no tienen capacidad para actuar: simplemente pueblan el lugar, solo son y nada más. Marginalidad significa falta de participación en los beneficios y recursos sociales.
·         Dimensión sociocultural. Los marginales presentan bajos niveles de vida, de salud, de vivienda y bajos niveles educativos y culturales.
·         Dimensión económica. Los marginales se pueden considerar subproletarios porque tienen ingresos de subsistencia y empleos inestables.
·         Dimensión política. Los marginales no participan, no cuentan con organizaciones políticas que los representen, ni toman parte  las tareas y responsabilidades que deben emprenderse para la solución de los problemas sociales, incluidos los propios.
Se conoce como marginación al fenómeno estructural que se desprende de la dificultad para conseguir la propagación del progreso técnico en todos los sectores de producción. A nivel social, se trata de una desigualdad con respecto a la intervención de los ciudadanos y de los diversos grupos sociales en los procesos de desarrollo y en el consiguiente aprovechamiento de sus frutos.
Los seres marginados ven afectado su lugar en la sociedad, así como su acceso a la educación y a la vivienda, sin olvidar sus ingresos monetarios. Para el Estado, una de las consecuencias más evidentes es que la población se dispersa.
Cuando se identifica la dimensión de la marginación en un territorio, se estudia el porcentaje de analfabetismo para intentar evaluar el nivel educativo de la población. Otros indicadores que se toman en cuenta son los porcentajes de viviendas sin instalación de agua, sin energía eléctrica, sin drenaje y con pisos de tierra, así como el promedio de personas por habitación.
Una vez que se reúnen todas estas variables, se pueden reducir a una sola para dar con el grado de marginación que se vive en una localidad en particular. Existen diversos métodos, cada uno con su procedimiento y con una serie de posibles resultados; por ejemplo, una técnica estadística puede arrojar uno de los siguientes estratos de marginación: muy baja, baja, media, alta y muy alta.
Es importante notar que la marginación habla de las localidades y no necesariamente de sus habitantes. De hecho, un alto nivel de marginación de una ciudad no impide que un grupo de personas cuente con un muy buen nivel de vida.

Ecología

La ecología es la especialidad científica centrada en el estudio y análisis del vínculo que surge entre los seres vivos y el entorno que los rodea, entendido como la combinación de los factores abióticos (entre los cuales se puede mencionar al clima y a la geología) y los factores bióticos (organismos que comparten el hábitat). La ecología analiza también la distribución y la cantidad de organismos vivos como resultado de la citada relación.
Cabe destacar que Ökologie es un concepto que data de fines de la década de 1860 y fue acuñado por el biólogo y filósofo de origen alemán Ernst Haeckel. Esta palabra está compuesta por dos vocablos griegos: oikos (que significa “casa”, “residencia” u “hogar”) y logos (término que, traducido al español, se entiende como “estudio”). Por eso, la ecología se define con precisión como “el estudio de los hogares”.
En la actualidad y desde hace varios años, la ecología se encuentra muy relacionada con un heterogéneo movimiento político y social, que intenta actuar en defensa del medio ambiente. Los ecologistas realizan distintas denuncias sociales, proponen la necesidad de reformas legales y promueven la concienciación social para alcanzar su objetivo principal, que es la conservación de la salud del hombre sin dañar ni alterar el equilibrio de los ecosistemas naturales.
Por eso, la causa ecologista (también conocida como movimiento verde o ambientalista) se centra en tres grandes cuestiones de alcance universal: la preservación y regeneración de recursos naturales; la protección de la vida salvaje y la reducción del nivel de contaminación generado por la humanidad.
Un elemento fundamental de la ecología es la homeostasis que consiste en que todas las especies que habitan en un entorno natural equilibrado tienden a autoregularse y permanecer más o menos constante en número de habitantes, de este modo el medio ambiente se asegura una distribución equitativa de los recursos y nunca se sufre carencia de estos. En un entorno que ha sido modificado por la mano del hombre la homeostasis es más difícil de encontrar, y por esta razón se producen los desequilibrios naturales.
Actualmente se considera que la ecología es una rama de las ciencias biológicas, y es la encargada de estudiar las interacciones entre los organismos vivos y el entorno natural en el que habitan. Es una ciencia multidisciplinaria que para desarrollarse como tal necesita de otras ciencias para comprender la totalidad del estudio del medio ambiente.
Los científicos que investigan y elaboran teorías sobre ecología son denominados ecólogos. Existen dos ramas de la ecología que son la autoecología (especies individuales y sus múltiples relaciones con el medio ambiente) y la sinecología (comunidades y sus relaciones con el medio ambiente). A su vez, de acuerdo a lo que los ecólogos investiguen colaboran con un tipo de ecología determinada, tales como:
·         la ecología del comportamiento, que es la que se encarga de estudiar las técnicas de recolección de los alimentos, las adaptaciones ante la depredación o catástrofes naturales y las relaciones de reproducción;
·         la ecología de poblaciones,  la encargada de estudiar los procesos que tienen que ver con la homeostasis, la distribución y abundancia de las poblaciones -tanto animales como vegetales-, las fluctuaciones en el número de individuos de cada especie, las relaciones depredador-presa y la genética de las poblaciones;
·         la ecología de comunidades, la encargada de estudiar el funcionamiento y las formas de organizarse de una comunidad, formadas por poblaciones interactuantes. Estos ecólogos investigan sobre los rangos de las especies, las razones que hacen que unas sean más numerosas que otras y los factores que afectan a la estabilidad de la comunidad;
·         y la paleoecología que, por su parte, es un área importante que estudia los organismos fósiles. A partir del estudio de las especies del pasado se pueden comprender las técnicas de recolección, reproducción y demás que poseen organismos actuales.

Pobreza

El término ‘pobreza’ hace referencia a las personas que no tienen lo necesario para vivir dignamente.  Es una forma de vida que aparece cuando las personas carecen de los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas. Esta condición se caracteriza por deficiencias en la alimentación, por la falta de acceso a la asistencia sanitaria y a la educación, y por no poseer una vivienda que reúna los requisitos básicos para desarrollarse correctamente.
Existen diversas situaciones involuntarias que pueden llevar a un individuo a la pobreza; el desempleo, los salarios insuficientes y las catástrofes naturales son algunas de las más frecuentes.
Se suele considerar que una familia cae por debajo de la línea de pobreza cuando sus ingresos no le permiten alcanzar a la canasta básica de alimentos. Cuando dicha situación desesperada se extiende en el tiempo, se habla de pauperización*.
Cuando hablamos de pobreza nos referimos a la falta de recursos económicos. La exclusión social, sin embargo, es un proceso mucho más complejo, consistente en la pérdida de integración o de participación de una persona en una sociedad. Puede incluir una falta de ingresos debida a factores como la pérdida de un empleo o la dificultad para acceder a él, la ausencia de redes familiares y sociales, una baja participación o protección social, alguna discapacidad severa, la carencia de una vivienda digna… o distintas combinaciones de éstos y otros factores.

*Nombra el empobrecimiento de una zona o de una población. El término procede de pauperizar, que refiere a dicho proceso que lleva a una persona o a un conjunto de individuos a volverse cada vez más pobre.
Relaciones y comparaciones
Podemos decir que la pobreza es un desencadenante del impacto sobre el ambiente, ya que las poblaciones empobrecidas lo depredan en búsqueda de recursos para su supervivencia. Asimismo, podemos afirmar que un medio ambiente en malas condiciones es decisivo para que los habitantes de una zona sean pobres, al no poder disfrutar de los mismos servicios ambientales que una zona bien conservada.
Aunque la relación entre pobreza y medio ambiente venía trabajándose desde la Cumbre de la Tierra (1992), fue en el contexto de los preparativos para la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible (Johannesburgo 2002) cuando la comunidad internacional dedicó una especial atención a dicho vínculo, sobre todo por parte del sector de la Cooperación para el Desarrollo. Las líneas de análisis se centraron en la forma de reducir la pobreza y aumentar la calidad de vida de las poblaciones vulnerables mejorando la gestión del medio ambiente.
Las personas que sufren las consecuencias de la pobreza son, precisamente, las más dependientes de los servicios de los ecosistemas y las que presentan una mayor vulnerabilidad frente a los impactos negativos derivados de los problemas ambientales. La degradación de los recursos naturales tiene un efecto desproporcionado sobre la población más pobre ya que su supervivencia depende directamente de los bienes y servicios ambientales con que la naturaleza les provee a diario.
El medio ambiente contribuye a la reducción de la pobreza en al menos cinco áreas críticas: seguridad alimentaria, salud, generación de ingresos, servicios ambientales (producción de agua, reciclaje de nutrientes, recuperación de la fertilidad de los suelos, prevención de la erosión, etc.) y reducción de la vulnerabilidad (disminuir la frecuencia y el impacto de las sequías, inundaciones, deslizamientos de tierras, incendios forestales, etc.).
El estado de los ecosistemas de una región tiene por lo tanto la misma importancia para su desarrollo que el estado de su sistema educativo o económico. La desertización, el agotamiento de los recursos, el cambio climático o la pérdida de biodiversidad son sólo algunos de los graves problemas que hacen inalcanzable para muchas personas el disfrute de una vida digna.
Se considera que hay que contar con las poblaciones más desfavorecidas como parte de la solución y no parte del problema, y que la gestión del medio ambiente no puede tratarse independientemente de otras cuestiones del desarrollo. Por lo tanto, para erradicar la pobreza es fundamental la conservación y la gestión sostenible del medio ambiente.
Soluciones posibles
Como se planteó anteriormente, se debe entender que reciclar basura, es crear trabajo. Se debería aprovechar la caducidad del actual sistema de recolección de residuos para transferir parte del servicio a microemprendimientos y cooperativas.
Exclusión, trabajo infantil, contaminación con riesgo grave para la salud, bajas expectativas de vida, son algunas de las características evitables en el trabajo del que recoge basura de la calle. El haber llegado a estas condiciones no es sólo la consecuencia inmediata de la creciente desocupación sino también de la ausencia de políticas integradoras y de fomento de formas de producción que apunten al reciclado de residuos, el cuidado y la preservación del ambiente.
Es debido a esto que se necesita urgente un debate sobre: proyectos de reconversión del sistema de recolección de residuos, la inserción de los cartoneros en el trabajo formal y formas de organización, características del trabajo del ‘cirujeo’ y mejoras en la calidad de vida.
El cartoneo, si bien es un oficio que consiste en recolectar cartón y otros derivados del papel, también el término se ha extendido a la labor de buscar en los residuos cualquier objeto o artefacto que pueda resultar útil o tener valor. Esta actividad se diferencia del trabajo de Recolector de Residuos en que es un emprendimiento individual no planificado ni asalariado.
La actividad se ha hecho muy importante en Argentina, más precisamente en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense luego de la profundización de la crisis económica y social argentina desde 1999, como respuesta al desempleo y la pobreza extrema en la que se encuentran muchos sectores populares. En 2002, se calculó que alrededor de 40.000 cartoneros trabajan en Buenos Aires.
El reciclaje consiste en someter de nuevo una materia o un producto ya utilizado a un ciclo de tratamiento total o parcial para obtener una materia prima o un nuevo producto, útil a la comunidad. También se podría definir como la obtención de materias primas a partir de desechos, introduciéndolos de nuevo en el ciclo de reutilización, y se produce ante la perspectiva del agotamiento de recursos naturales y para eliminar de forma eficaz los desechos.
Con procedimientos que mezclan arena o arcilla con envases de plástico, se pueden fabricar ladrillos ecológicos, tejas y losas para la construcción de viviendas. Muchas metalúrgicas usan las chatarras como insumo para sus productos. Existe una creciente industria del reciclado del PET -plástico de las botellas de gaseosa y agua- con las que se confeccionan hilos textiles. Por ejemplo, los cepillos, escobillones, escobas, están hechos con este material reciclado.
La vermicultura —el reciclaje de basura orgánica con lombrices— puede ser una alternativa ecológica a los convencionales vertederos. Las lombrices comen su mismo peso, por lo que un kilogramo de estos gusanos procesa un kilogramo de basura cada día.
El cartón corrugado, el de las cajas, está hecho íntegramente con papel recuperado, por dar sólo algunos ejemplos. Esta industria, que podría crecer, se sustenta en el trabajo de los recolectores callejeros que diaria y eficientemente recuperan estos materiales en la marginalidad y aprovechan lo que de otra forma terminaría en un basural a cielo abierto.
Los miles y miles de cartoneros que ‘cirujean’ las calles de todo el país recogen anualmente sólo de papel, diario y cartón aproximadamente 430.000 toneladas, lo que a ellos les representa un ingreso de alrededor de 80 millones de pesos. Puede estimarse que, cuando la totalidad de ese material reciclado llega de distintas formas otra vez al comercio, posee un valor de venta que sextuplica lo que reciben los cartoneros. Es decir que el negocio global que generan los cartoneros asciende a unos 500 millones de pesos por año, sólo teniendo en cuenta los derivados celulósicos, lo que equivale a la facturación anual de una compañía como Quickfood o a la mitad de Edenor o Edesur. El grueso del dinero generado por la cadena productiva que comienza con el cartonero se lo llevan unas pocas grandes empresas, demostrando que nuestro actual sistema de gestión de los residuos es irracional antieconómico y antiecológico.
De manera que modificar usos y costumbres pasa, en primer término, por entender la dimensión del tema en el que interactúan los que producen la basura, los que la reciclan y quienes la generan.
El 60% de los cartoneros son trabajadores, obreros de la construcción, textiles, gastronómicos, entre otros… que perdieron su empleo en los últimos años. Trabajan con sus familias, expuestos a la contaminación y con una expectativa de vida de 35 años, siendo 70 años la del resto de la población argentina. Sus hijos engrosan las filas del trabajo infantil que conduce al retraso escolar o directamente al abandono, a menores ingresos en la vida adulta y a acceso a trabajos no calificados gracias a la reproducción de las condiciones de pobreza que originaron su deserción escolar temprana.
En resumen, la incorporación de los recolecteros callejeros al mercado laboral formal revertiría la situación actual no sólo con los consecuentes beneficios para este sector, sino que fortalecería una incipiente industria que a su vez generaría puestos de trabajo y además aportaría el protagonismo de la comunidad en un proyecto común.
Sería un estímulo a la formación de cooperativas, microemprendimientos o empresas sociales para que se reconozca su lugar dentro del sistema de recolección de residuos. De este modo, el Estado podría reemplazar el esquema de planes trabajar por empleos genuinos, desarrollando emprendimientos productivos que deberán tener, como insumo básico, los materiales recuperados.
Programas de desarrollo en otras partes del mundo…
La Iniciativa (PEI) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Medio ambiente-Pobreza es un programa global que apoya los esfuerzos dirigidos por los países a integrar los vínculos entre pobreza y medio ambiente en el desarrollo nacional y el desarrollo subnacional.
Con apoyo financiero y técnico, PEI ayuda a los tomadores de decisiones del gobierno y una amplia gama de otros interesados ​​para gestionar el medio ambiente de una manera que mejore los medios de vida y de lugar a un crecimiento sostenible. El PEI trabaja con socios clave del gobierno para aumentar la conciencia, la formulación de las políticas y fortalecer la integración de pobreza y medio ambiente en los procesos presupuestarios, programas sectoriales y la planificación subnacional. El objetivo general es lograr un cambio institucional duradero y catalizar a los actores clave para incrementar la inversión en la gestión a favor de los pobres de los recursos ambientales y naturales.
Conclusión
Luego de haber explicado y fundamentado los puntos establecidos en la hipótesis, se ha llegado a la conclusión de que la relevancia de la marginalidad y la ecología es equitativa. Tanto las personas marginadas como el medio ambiente desprenden problemáticas que impactan fuertemente en la sociedad y los lugares que habitamos y nos rodean. La influencia de un término sobre el otro es tan notoria, que quizá hasta resulte imposible solucionar solamente uno, pues mientras se ayude a reducir la marginalidad, los desastres ambientales seguirán avanzando, provocando a su vez un mayor deterioro. Sin embargo, ocurre lo mismo si se intentan resolver solamente las dificultades ambientales, ya que los marginados continuarán ocupando estas áreas devastadas y, cuando se acabe el último recurso, se moverán a otro espacio para realizar la misma tarea.
Por ello, es necesario buscar soluciones para ambos problemas, tales como las que brinda la iniciativa PEI, para integrar los vínculos entre pobreza y medio ambiente en el desarrollo nacional y el desarrollo subnacional.
Por otro lado, volviendo a abordar el tema de los cartoneros -quienes, de esta forma, ayudan a la mejora del medio ambiente-, aunque parezca increíble, ‘haciendo mercado’ en la basura consiguen comida, libros, juguetes, y muchas de las cosas que todos consumimos diariamente. Estas personas usualmente se reúnen para recuperar comida y artículos que los supermercados y los hogares desechan. Quienes arrojan basura sin separarla crean, entonces, las condiciones de insalubridad en las que tienen que trabajar los recicladores todos los días.
Se podría decir, entonces, que los recicladores convierten la basura de muchos en riqueza; en su forma de sustento. Ellos se encargan de buscar en las bolsas de basura lo que se puede reciclar. Toman estos elementos y los llevan a centros donde posteriormente son clasificados y transportados para ser reciclados.
Sin embargo, la basura no se crea de la nada. Se genera a partir de la extracción de recursos. Se hace quitando partes de la naturaleza que después devolvemos en forma de residuos. Se extrae agua y petróleo para producir botellas plásticas que después se tiran en fuentes de agua y rellenos sanitarios. Se toma y se da, creando carencias y escasez.
La manera en que vivimos y lo que decidimos clasificar como residuos afecta la vida de muchas personas y especies (como las que viven alrededor de la isla de basura).  Entonces, si los desechos son parte de nuestra rutina, la creación de carencias es una parte intrínseca de nuestras formas de vida. Si no cambiamos nuestros hábitos, seguiremos produciendo basura y, así también, seguiremos produciendo desastres, tanto en el medio ambiente como en la sociedad.
Bibliografía

Internet:

·         Definicion.de
·         Fundacion-ipade.org
·         Ecoportal.net
·         Unpei.org
*Aclaración: Ninguna de las páginas posee la fecha de publicación de la nota, ni tampoco un autor referente.